Hablo para no saber,
No evocar,
No extrañar.
Pero entre mis palabras,
En el espacio, de una a otra,
En una brevísima pausa...
Ese silencio intenso,
El sonido nulo,
Que denota todas las ausencias!
Y si callo,
Inmenso el vacío que viene a morderme,
Que duele,
Y lloro.
En ésta noche cuando el frío se va colando
En mis huesos,
Escucho el viento,
Entonces escribo:
“ La noche está de caza,
Me mastica con colmillos de lobo,
Y al no quedar más nada de mi,
Ella me olvida, me olvida
Como él me ha olvidado”
Éstas manos blancas, frias tan frias,
construyen castillos de viento..
Porque en éste poema, el aire se vuelve sólido,
Solo aquí, puedo hacer que sea lo que no.
Entonces, éstos ojos al abrirse , se ven en los tuyos
Estas tan cerca, tan cerca...
Solo entonces...
Me muevo doblandome entre las miles de formas,
entre las que fueron , entre las que quieren ser.
En ellas te llevo de paseo en paseo, de pasados a inventos.
De nuevo, me voy durmiendo abrazada a tu sombra, y lloro tristísima quebrando el silencio de la noche, de todas, de todas las noches...
Y al respirar,
al respirar se siente como a vidrio roto,
Todas, todas las noches.
Hablarte en este papel,
Retratarte mientras duermo y saber que tu dibujo se extiende al caer mis ojos sobre las cosas.
Hacerte con estas palabras,
Convertir este pensamiento al encierre del lenguaje,
perpetuándolo a un "siempre".
Perseguirte y saberte lejos,
Al fin buscarte...
sino estar porque no vienes.
Son éstas paredes las que rumorean, hablan de mi, de mi!!
No saben lo que dicen, pero ellas gloriosas en sus tantas, tontas suposiciones;
Y en uno de esos instantes sus vocecitas ya se confunden con el canturreo de la lluvia,
que cae, que cae...
Son arrastradas dentro del suave sonido que imponen las gotas al apenas acariciar el suelo, entonces cesan,
ellas cesan!!
Y en ese cesar, surge mi voz, la escucho solo yo..,
Y todo lo que quiero se va o no viene..
Que quiero??
La lluvia me seduce adormeciendo mis ojos...,
Y en ese seducir, me quedo dormida sin saber,
sin saber que querer!!
Son éstas manos olor naranja
las que hablan de mi a mi, en dónde la dilatada mudez hace caminar a las sombras en puntillas, de ahí, de aquí.....
volviéndolas al oscuro que observa la ventana, el cuál me traga en su masa de aire, atándome entre sus sábanas,
hasta desaparecerme con ellas
Cómo hacer dormir al silencio consumido en el insomnio de la noche a motas, que igual a un niño en sus ansias nos desespera?!
En este estar de presencia sonámbula, de voces rendidas al canto de la nada..
Que luego,... vuelven bañadas en nostalgia...
Cómo hacer?
